lunes, 30 de marzo de 2015

Llanto

     Noto tu presencia, sé que me escuchas, que estás cerca.

     Camino decidida hacia la orilla, sin parar, sin una sola duda, sin temor a la fuerza de las olas -que chocan contra las rocas-, sin pensar en la posibilidad de huir, simplemente me dejo llevar hacia este momento inevitable al que he acabado resignándome.

     Quizá me precipito al preguntarte esto a ti, que siempre te mantienes sobrio ante la vida, pero me arriesgaré. ¿En algún momento de tu vida has sido capaz de sentirlo todo? ¿Has descubierto sin más que algo dentro de ti se abre y te atrapa? Es una sensación nueva que me sorprende en ocasiones. Es como si hubiese ante ti un gran vacío al que caes para ahogarte poco a poco. ¿Has sentido el llanto del viento, del mar, de la oscuridad del cielo?

     Me sumerjo, decidida a no volver atrás. El agua fría me envuelve e insiste en arrastrarme, en hacerme de su propiedad.Te juro que no bromeo. Esta locura me atrapa, no puedo huir y empeora si intento ignorarla. Te juro que es verdad, que nada ni nadie puede hacerme creer que lo que mi corazón siente no es real, pues sé que no hay nada más real que el dolor y el pavor que me sacuden y me esclavizan.

     Es una agonía que me asfixia y de la que, sin embargo, prefiero no prescindir. Una agonía que solo consigo entender y amar cuando me entrego a la tierra y al mar y éstos me aceptan, me llevan y me toman.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Es un placer recibir tu opinión.
Gracias ^^